¿Habías oído que el bicarbonato y el limón ayudan a blanquear los dientes? Hay que tener mucho cuidado con ciertos mitos.

La mezcla del bicarbonato de sodio y el ácido del limón pueden debilitar el esmalte y erosionar la pieza dental. Esta erosión elimina las primeras capas de la superficie del diente y puede provocar sensibilidad u otros graves daños a la salud.

Consulta siempre con tu odontólogo cuando tengas dudas.