Plasma rico en plaquetas

¿Qué es el plasma rico en plaquetas?

El plasma rico en plaquetas (PRP), o plasma rico en factores de crecimiento, es una de las últimas técnicas de regeneración celular que se utiliza para acelerar la cicatrización de cirugías bucales, tales como extracciones, implantes, etc.

El PRP se obtiene de la propia sangre del paciente. De la muestra de sangre separamos los factores de crecimiento, unas proteínas con un papel clave dentro del proceso de reparación y regeneración de tejidos. Podemos encontrar factores de crecimiento tanto en las plaquetas como en el plasma sanguíneo.

Las plaquetas son células sanguíneas encargadas de interrumpir el sangrado en caso de lesión vascular. Además son fuente natural de factores de crecimiento y tienen la peculiaridad de liberar estas proteínas en el mismo lugar de la lesión aportando la capacidad de regenerar tejidos.

Esta peculiaridad de los factores de crecimiento de origen plaquetario hace que se convierta en un tratamiento que acelera el proceso de restauración de los tejidos implicados consiguiendo recuperar mucho antes la lesión, incluso en la mitad de tiempo.

¿En qué consiste el tratamiento?

Es una técnica mínimamente invasiva que se realiza de forma ambulatoria. Se le extrae al paciente una pequeña dosis de sangre similar a una analítica común (entre 2 y 8 mililitros) con una pequeña aportación de anticoagulante. Esa sangre se somete a un proceso de centrifugado que permite separar la fracción más rica en plaquetas que contiene Factores de Crecimiento.

Posteriormente se separa la parte más rica en factores de crecimiento descartando el resto, se le añade cloruro cálcico para liberar los factores de crecimiento plaquetarios y se inyecta directamente en la zona lesionada o zona de extracción dentaria o de colocación de implantes.

¿Para qué sirve el plasma rico en plaquetas?

El plasma rico en plaquetas (PRP), reduce el dolor y acelera la curación de lesiones permitiendo que el paciente se recupere casi en la mitad de tiempo. El plasma rico va dirigido a intervenciones quirúrgicas, favoreciendo la cicatrización de tejidos.

Igualmente podemos utilizar los factores de crecimiento de forma aislada en el tratamiento de una patología muscular, tendinitis crónica, lesiones de ligamento o articulaciones.