Logopedia

 

Almudena Díaz - Logopeda

En la boca encontramos músculos que influyen directamente en la posición de los dientes y los maxilares. Una incorrecta función muscular puede generar maloclusiones. Las maloclusiones se tratan con ortodoncia u ortopedia, pero los malos hábitos deben ser rehabilitados para evitar la recidiva.

El sistema orofacial está compuesto por: cara, nariz, labios, lengua, paladar, dientes, ATM, laringe y faringe. Todos estos órganos los utilizamos para respirar, succionar, masticar, deglutir y articular. Este sistema se desarrolla a medida que los usamos. Por ejemplo cuando el bebé succiona el biberón, no solo se alimenta sino que le va dando forma al paladar por el contacto y presión de la lengua.

Existen una serie de factores que pueden interferir en el correcto desarrollo de nuestra boca y a la larga provocar serias dificultades bucodentales y funcionales.

»  Mantener la chupa o el biberón con más de 2 años y medio.
»  Chuparse los dedos.
»  Babeo.
»  Respiración bucal (ronquidos).
»  No articular la “r” a partir de los 6 años.
»  Sustituir sonidos (coche/toche).
»  Seseo.
»  Rechazar alimentos sólidos.
»  Bruxismo (rillar los dientes).
»  Labio fisurado.

¿Qué problemas puede causar?

Maloclusiones Dentarias: mordidas abiertas, mordidas cruzadas…

Deglución atípica: consiste en la postura y uso inadecuado de la lengua en el acto de la deglución.

Por ejemplo, pacientes con mordida abierta suelen presentar una deglución atípica (colocan la lengua entre los dientes a la hora de tragar). Generalmente se coloca un aparato que cierra la mordida. Si no intervenimos y corregimos la forma de tragar del paciente, la fuerza de la lengua volverá a separar los dientes.

 

Podemos cambiar la estructura, pero si mantengo el mal hábito los dientes pueden volver a desplazarse.