Los miedos más comunes que sufren los pacientes antes de someterse a una cirugía de implantes están relacionados con la intervención quirúrgica: ¿me va doler?, ¿cuánto tiempo voy a estar con los puntos?, ¿sangraré mucho?…

Existe una técnica minimamente invasiva que no necesita “abrir la encía” (levantar colgajo) en el momento de la intervención. Se trata de la cirugía guiada por ordenador. La clínica cuenta con un software que permite transformar un escáner mandibular o maxilar de un paciente en una reproducción 3D exacta de la mandíbula o maxilar virtual. Esta reproducción permite al especialista visualizar la cantidad y calidad ósea disponible para colocar los implantes.

Una vez que el doctor haya decidido dónde colocar los implantes, el programa diseña automáticamente una férula o guía que utilizaremos el día de la cirugía para que los implantes queden en el sitio exacto que el especialista haya planificado.

Con este tipo de cirugía reducimos al mínimo las posibles complicaciones post-operatorias.