Después de treinta y cinco años trabajando sigo dando las gracias a mis queridos pacientes por la confianza que han depositado en mí durante todos estos años.

Ustedes me animan cada día a seguir trabajando y a realizar los tratamientos lo mejor que puedo. Si alguna vez alguien ha quedado defraudado, le pido disculpas de todo corazón. Siempre que está en mi mano trato de enmendar los errores y adaptarme a sus gustos, ya que los patrones estéticos son diferentes para cada persona.

Es muy importante para mí la confianza que me han demostrado: hace que me encuentre bien y muy equilibrado. El equilibrio es lo que he buscado a lo largo de mi vida, no solo en el aspecto profesional si no también desde el punto de vista emocional y sentimental, y ustedes han contribuido en gran medida a ello.

Con vuestra actitud positiva hacen que cada día comience mi jornada con la ilusión del principio.

Me encanta verles sonreír!!

Cándido.